Yo partiría de las dimensiones del producto doblado, en lugar de copiar un catálogo genérico de proveedor.
Un programa útil de tallas podría incluir:
- pequeña para camisetas, tirantes y accesorios;
- mediana para jerséis y ropa de peso medio;
- grande para chaquetas, sudaderas y prendas voluminosas.
Pero las dimensiones finales deberían tener en cuenta:
- estándar de doblado;
- grosor de la prenda;
- zona del cierre;
- extracción de aire;
- colocación del código de barras;
- dimensiones del cartón;
- velocidad de embalaje;
- uso en devoluciones.
Las bolsas sobredimensionadas desperdician material y volumen de envío. Las bolsas demasiado pequeñas generan tensión en el cierre y ralentizan el embalaje.
Una breve prueba en almacén con prendas reales es más útil que elegir dimensiones solo desde una hoja de cálculo.