Los datos de tracción de laboratorio por sí solos no bastan.
Un programa realista de validación debería incluir:
- fuerza de pelado del sello;
- ensayos de perforación y desgarro;
- ensayo de caída con productos reales;
- abrasión contra cintas transportadoras y cartones;
- compresión bajo paquetes apilados;
- acondicionamiento a alta y baja temperatura;
- exposición a humedad;
- adherencia de etiquetas;
- legibilidad de códigos de barras;
- manipulación simulada de mensajería.
También haría un piloto a través de la red real de fulfillment.
Los fallos de embalaje suelen provenir de interacciones difíciles de reproducir en un único ensayo estandarizado—por ejemplo, la esquina de un libro presionando la película tras varias horas de compresión.
El mejor ensayo es una combinación de métodos controlados y envíos reales.